lunes, 29 de agosto de 2011

LA DIFICULTAD DE HACER UN TITULAR

Es difícil hacer un titular, ese conjunto de palabras que, no solo resumen una noticia, sino que la iluminan para que llame la atención del lector. Yo voy a intentar hacer un titular de lo que está pasando con los farmacéuticos de Castilla la Mancha:
Después de las declaraciones del Consejero, podríamos escribir:
“Amenazas, coacciones, chantajes obligan a los farmacéuticos a embargar sus bienes a favor de la Junta”.
Amenazas.- Anuncio de un mal futuro ilícito con la finalidad de causar inquietud o miedo.
Coacción.- Imposición de condiciones para obligar a un sujeto a realizar una determinada conducta.
Chantaje.- Amenaza cualquier tipo de daño para obtener algún provecho pecuniario, u obligarlo a actuar de una determinada manera.
“Los farmacéuticos de Castilla la Mancha convertidos en testaferros forzosos de la Junta”
Los farmacéuticos lo que haciendo realmente es convertirse en testaferros de un crédito del orden de 400 millones que está recibiendo la Junta mes a mes, y que los boticarios se ven obligados a contraer si quieren seguir con sus empresas.
“Los farmacéuticos secuestrados económicamente por la Junta”
La Junta lo que realmente está haciendo es secuestrar el patrimonio de los farmacéuticos para avalar los créditos que a ella no la conceden.
“Incautación irregular de farmacias en Castilla la Mancha”
Incautación es la apropiación de los bienes de una empresa; irregular, porque se hace sin ningún procedimiento.
“La Junta arruina al sector de las farmacias”
Un sector altamente endeudado, tiene que asumir más de cuatrocientos millones de euros.
“El valor de las farmacias en Castilla la Mancha cae en picado”
La inseguridad económica y jurídica que sufre el sector, y la animosidad de la Junta contra el mismo, determinan la caída en picado de su valor.
“Las grandes farmacias apoyan a la Junta para que el sector “adelgace”
Las grandes farmacias apoyan a la Junta con el objeto de reducir un sector atomizado al máximo después de la instalación de cientos de farmacias, que al encontrarse al comienzo de su rodadura están altamente endeudadas.
“La Junta consigue dinero sin endeudarse, a costa de los farmacéuticos”
La Junta consigue la “cuadratura del círculo”: 400 millones sin endeudarse, ni pagar intereses, que endosa a los farmacéuticos.
“Nueva trampa para camuflar el endeudamiento: no pagar a los boticarios”
La Junta no asume un crédito que solo a ella beneficia.
“Actitud mafiosa de la Junta señalando con el dedo a una representante empresarial”
La Junta señala a la representante de los farmacéuticos como la “mala”.
“Ángel Nicolás “a órdenes”….de la Junta, como siempre”
Este titular no merece comentarios.






martes, 5 de abril de 2011

LA OPINIÓN ES PODER

Durante mucho tiempo he tratado de encontrar la razón última de la indulgencia con la que los electores tratan a los gobernantes socialistas y, por el contrario, el rigor que aplican a los populares. Solo he sido capaz, a pesar del esfuerzo, de encontrar explicaciones parciales a lo que es todo un fenómeno de masas: pasar del no a la guerra, al si a la guerra, comparar los inciertos trajes de Camps con los ERES más que ciertos de Andalucía, defender a Garzón que le metió mano a Botín, o a Bono con un patrimonio inexplicable, solo se puede hacer sin miedo al sonrojo, o a que te saquen los colores, desde la izquierda.

Una de esas explicaciones tiene que ver con el concepto de partido que tiene el PSOE: una empresa de intereses en la que se gratifica a todo aquel que ayude a conseguir el poder, sea o no del partido. A diferencia del PP en el que el partido, más que empresa, es una especie de franquicia donde el capricho del franquiciado, sea cual fuere su nivel, es determinante a la hora de administrar ese poder. Es lógico por tanto que la gente que se acerca, aunque sea temporal o accidentalmente, a la política dé más credibilidad a un partido que, como corporación, se ocupa de aquellos que colaboran, a otro en el que dependes de la voluntad de un individuo y solo mientras el personaje esté en activo. Por resumir, las apuestas por la izquierda tienen más posibilidades de traer beneficios al apostante, que si lo hace por la derecha. Parto de la base que las apuestas ideológicas pasaron a la historia, hace aproximadamente una decena de años.

Hay por tanto razones subjetivas, egoístas si se quiere, pero en todo caso razones de calado, que hacen a la izquierda más atractiva que a la derecha.

Otra razón es la desvergüenza del discurso y la falta de pudor a la hora de defenderlo, La izquierda se pasa el día buscando discursos, huecos si se quiere, pero que defendidos con pasión y desparpajo, llegan a mucha gente. Yo se que muchos españoles, con criterio, tiene el mismo concepto de las Pajines y Bibianas, que puedan tener de la Carmele o de la madre de la Andreíta, pero conviene no olvidar que la telebasura es líder de audiencia en nuestro país. Solo así se pueden explicar los desmanes legislativos sistemáticamente orientados al control y el recorte de libertades individuales que estamos padeciendo. Por no entrar en los desmanes gramaticales, que han hecho del participio activo, ese oscuro objeto de deseo de estas señoras. Pero, ¿sabrán estas lo que es el participio activo?

Por el contrario la derecha española no solo se acompleja en la defensa de principios que son universales y de recibo en todo el mundo civilizado, si no que, para colmo, busca en la izquierda el certificado de veracidad de su propio discurso, lo que es en sus propios términos una contradicción. Contradicción que debilita, empobrece y resta credibilidad a cualquier cosa que se diga.

Pero la clave una vez más nos la da Ortega, ya he comentado en artículos anteriores que le andaba releyendo, cuando dice que “la opinión pública es poder”. Efectivamente, el problema planteado al principio solo se puede explicar globalmente desde esa óptica.

La opinión pública está colonizada por los postulados, incluso ocurrencias, de la izquierda. Son postulados facilones, poco comprometidos, estéticos, con buen rollo, a pesar de que a penas que rasques la purpurina que los cubre, solo aparecerá el cartón piedra de la inmensa tramoya intelectual que los embarga. Pero la gente los asume porque no comprometen y en todo caso siempre puedes decir una cosa y hacer la contraria. Por esa razón la izquierda puede cambiar de criterio sin sonrojo, ni erosión política, porque entre sus postulados siempre está el relativismo moral. Relativismo moral del que la sociedad en la que vivimos está empapada.

Pero no solo se trata de que esos postulados sean fácilmente asumibles por lo hueros de contenido que están, es que si hace falta la izquierda los impone con el totalitarismo que caracteriza a estos señores. También lo dice Ortega, a veces la opinión hay que imponerla, de esa manera además de conseguir tu objetivo dejas claro que estás dispuesto a ejercer el poder hasta sus últimas consecuencias. Quizá de esa manera se explique las razones por las cuales decenas de entidades de crédito han perdonado a los partidos de izquierdas y nacionalistas créditos milmillonarios, que sin embargo no tenían empacho en negar a la derecha. Ver estos días las puertas de los bares llenos de clientes fumando, mientras el interior está vacío, o el bajón de multas que se ha producido a pesar de la reducción del límite de velocidad, es un claro ejemplo de ejercicio totalitario del poder, no tanto por la medida en sí, si no por su asunción por parte de los ciudadanos dispuestos, no solo, a claudicar ante las nuevas medidas, si no a esmerarse en su estricto cumplimiento.

Frente a lo que se configura como una sólida estrategia de poder, la derecha poseedora de principios y valores de contenido, respetuosos y profundos, no está dispuesta a dar la batalla de la opinión pública, que de antemano da por perdida. La imagen de una chica rezando en la capilla de la Complutense mientras los ninfas de la izquierda se desnudaban ante el altar, o Zarrias diciendo en Telemadrid que en Andalucía el PP no ganará nunca por que los andaluces conocen muy bien a la derecha, son claros ejemplos de su desvergüenza. ¿Se atreverían esas náyades en siquiera acercarse sin velo a una mezquita?, claro que no. No por el miedo a las represalias, si no por que saben que esa “opinión pública” no la controlan, y los que la detentan están dispuestos a luchar por ella. Por eso la respetan. ¿Y que derecha no quieren los andaluces? ¿acaso el socialista de Andalucía no se a convertido en el mas genuino representante del decimonónico señorito andaluz. ¿quien mejor que ellos representan a semejante arquetipo?. Pero insisto, por más que falsos, ellos defienden con vehemencia sus postulados.

Por el contrario hace unos días oímos decir a Rejoy, que después de ganar las elecciones solo tendríamos un año: “después tendremos a la izquierda en la calle”. Toda una confesión de la debilidad, de quien se siente incapaz de dar la batalla por la opinión pública.

Solo en la medida en que el PP sea capaz, desde el poder, en desenmascarar, denunciar, y llevar a los tribunales de justicia a tanto golfo que hoy pasa por progresista de pro, será capaz de ganar la batalla de la opinión pública. Solo de esa manera los gobiernos de la derecha serán algo más que “flores de una legislatura” que solo vienen bien para poner orden en la casa en ruinas.

domingo, 13 de marzo de 2011

LA SALUD DEMOCRÁTICA EN CASTILLA LA MANCHA

“La salud de las democracias, cualquiera que sean su tipo y su grado, depende de un mísero detalle técnico: el procedimiento electoral. Todo lo demás es secundario. Si el régimen de comicios es acertado si se ajusta a la realidad, todo va bien ; si no, aunque el resto marche óptimamente todo va mal”.

Los años traen nuevos descubrimientos, por ejemplo, lo interesante que puede resultar la relectura de libros. Libros que diste por amortizados y que su nueva lectura te trae nuevas perspectivas que anteriormente no fuiste capaz de vislumbrar. Es el caso de LA REBELIÓN DE LAS MASAS, de Ortega, al que pertenece el párrafo anterior. Traigo a colación este hecho, por la casualidad de estar releyendo este libro cuando se ha producido la sentencia del T.C. que rechaza el recurso del PP a la Ley Electoral de Castilla la Mancha.

Está claro que el régimen de comicios no es acertado, cuando es muy probable que un partido saque decenas de miles de votos al otro y, sin embargo, saque menos diputados. No solo que saque decenas de miles de votos más que el otro, si no, que los saque en la mayoría de las provincias, y tenga menos representación.

Habla la sentencia de representatividad, y por esa razón justifica el número de diputados por provincia en la ley que el PSOE aprobó, pero yo me pregunto: ¿que representatividad tienen los electores de Albacete, Cuenca, Guadalajara y Toledo, si después de apoyar mayoritariamente a un partido ven como un solo voto en Ciudad Real la quita la representatividad real. Porque la representatividad real es la de elegir a los que nos gobiernan. Es en este aspecto donde está la trampa en la que han caído los magistrados del TC. La verdadera representatividad se produce cuando ganan los más votados: ¿de que me sirve que mi provincia tenga un diputado más o menos si eso no trae como consecuencia que la formación política más votada nos pueda gobernar?. Señores magistrados: ¿para que quiero la representatividad si mis diputados, mayoritariamente votados, están en la oposición?.


El régimen de comicios tampoco se ajusta a la realidad: los magistrados del T.C. tampoco han tenido en cuenta la realidad de Castilla la Mancha. En esta región desde su nacimiento, el bipartidismo ha sido una realidad constante. En este sentido es fundamental evitar, en la medida de lo posible, que las provincias tengan un número par de diputados para que de esa manera haya siempre un claro vencedor. ¿Que pasaría si por mor a esa pretendida representatividad en función del número de habitantes la provincia de Ciudad Real pasara a tener doce diputados? Sería curioso ver que harían los socialistas y los magistrados de marras con unas cortes con 8+8+10+12+12 diputados. Las elecciones se decidirían con la “moneda al aire”, Ortega se moriría de risa, pero eso es a lo que no aboca la sentencia del T.C.

Lo que tampoco se ha tenido en cuenta, y esto no es reprochable al T.C., es que previamente a la aprobación de esta ley, se aprobó, en las Cortes de Castilla la Mancha le reforma del Estatuto de Autonomía. En este reforma se recogía que la modificación de la ley electoral se haría por mayoría cualificada, de tal manera que, en todo caso, fuese necesario el consenso de los partidos. Una vez aprobada la reforma del Estatuto en Castilla la Mancha, mientras éste esperaba en el Congreso de los Diputados su aprobación definitiva, el PSOE cambió la ley electoral es su propio beneficio, dejando solo como provincia impar, aquella en la que históricamente ha tenido mejores resultados, Ciudad Real.

Esta maniobra reprobable desde cualquier punto de vista necesitó, sin embargo, del concurso de la candidez de los negociadores del PP, que no fueron capaces, vía disposiciones transitorias, dejar bien atado esta asunto antes de la firma del Estatuto. Es la ventaja de tener de Presidenta Regional a la Secretaria General del partido. Ahora cuando somos víctimas de las golfadas del PSOE, como ha ocurrido en otras ocasiones, ya no se nos critica desde Génova, parece ser que no somos tan lelos como éramos antes.